27/4/16

Vuelve "Cuidemos las palabras", hoy: ESCRACHE

Lo que le hicieron al Chino Zannini en el avión no fue un ESCRACHE, ni siquiera una patoteada. Un salame empieza a gritar y lo siguen otros salamines. Muy de cuarta todo, muy de cheto.

El ESCRACHE como herramienta política se comenzó a utilizar en 1997 por los hijos de desaparecidos que habían formado su agrupación H.I.J.O.S. Si mal no recuerdo al primero que le tocó recibir uno fue a un médico que había colaborado en la ESMA con partos clandestinos.

Se recurría por quel momento al ESCRACHE porque no había forma de obtener justicia. Estaban las leyes de Obediencia Debida y Punto Final vigentes y además teníamos un gobierno que propiciaba el olvido como paso previo a la reconciliación. Ante eso lo único que se podía hacer era dar a conocer a estos personajes a los que la justicia nunca iría a alcanzar.

Los "visitaban" en sus domicilios particulares y se los exponía por lo menos frente a sus vecinos que, en la mayoría de los casos, ni idea tenían al lado o en frente de quien vivían hasta que se enteraban por el ESCRACHE.

Si no hay justicia, por lo menos que haya ESCRACHE, podría ser un buen resúmen.

Pasó el tiempo y sabemos que a toda buena idea le aparecen imitadores que no hacen más que ir bajándole diá a día la calidad. Muchas otras organizaciones sociales empezaron a utilizar el método y la palabra ESCRACHE para cualquier cosa y en cualquier momento.

H.I.J.O.S. abandonó la práctica porque se había desvirtuado casi por completo. Mucho tiempo después llegó un gobierno que hizo propio sus reclamos logrando que muchos asesinos no mueran sin ser siquiera juzgados.

Hoy no hay leyes que impidan denunciar o juzgar a grupos o personas en particular y tenemos un sistema judicial que medianamente funciona, salvo algunos nombres. Pero además de eso viene la pregunta obvia: ¿De qué se lo acusa a Zannini? ¿Qué sospecha hay sobre él? ¿Fue denunciado y alguien lo está cubriendo? ¿En qué causa? ¿Tiene cuentas off shore?

ESCRACHE es otra cosa. Cuidemos las palabras. Todas tiene sentido y por sobre todo una historia detrás. No son para cualquiera.


PD: Merece una no-mención especial el compañero santotomesino que una vez me acusó de haber "escrachado" (Por acá... no se como sería un escrache sin dar el nombre de alguien) a otro/os que habían utilizado una imagen de una película de Spielberg para hacer una afiche recordatorio de Malvinas. Espero que ahora lea, entienda y pueda usar la palabra en el lugar que corresponde.