3/9/15

Tizziani, el tío

La imagen podría diferir levemente del original si Ud. se lo cruza, pero se mantiene

El lunes fuimos con algunos de los Compañeros Nestornautas a escuchar que era lo que tenía para decir el periodista Juan Carlos Tizziani.

La primera sorpresa vino cuando antes de empezar se acercó a nuestra mesa y disparó: "Los leo siempre; todos los días". Hicimos como que no nos entraba la bala pero por adentro sentimos un poquito de orgullo por la confesión hecha en una conversación privada.

Al promediar la charla lo dijo ante todos los presentes y ahí el Nestornauta V.B. llamó a la moza y quería pedir champagne. Otro, V.A., el vino más caro. Ya nos sentíamos más que todos. 

Algunos periodistas -militantes- que también habían asistido esperaban ser mencionados o algún tipo de reconocimento. Nunca les llegó. Estaban muy envidiosos. Se generó un clima hostil entre simples, modestos y humildes blogueros enfrentados sin quererlo con soberbios y altaneros profesionales de la comunicación tradicional y, por qué no decirlo, ya anacrónica.

Respecto a la charla lo que nos llamó la atención del "Tío", más allá de las anécdotas personales, profesionales, la contradicción que se le plantea luego de investigar entre ser testigo de una causa y su oficio, los problemas que a veces tiene un periodista para que se le publique una nota, cuando hizo hocicar judicialmente a los de El Litoral, o todo lo que es la "cocina" de una investigación, fue la pasión que a través de su relato se persibe en como encara lo que hace.

En todo momento se siente que el tipo hace lo que le gusta. Con muchas ganas. Se advierte también que cuando deja de trabajar se saca el "mameluco" de periodista y es persona. Es de esos con los que uno hubiese deseado jugar a la pelota en el mismo equipo en un campito y, si la cosa se ponía fulera, hasta hacerse dar una piña en su nombre aún sabiendo que estuvo mal en aplicar una plancha. Se podría decir que es un tipo que conoce algo parecido a lo que se sospecha es la felicidad, y lo transmite en cada palabra. Por suerte ya es tarde para que se le pase. Va a seguir siendo así.