Desde que se conoció la confirmación de la continuidad de los ministros y ministras de Cristina, con las incorporaciones que vinieron a suplir a quienes resultaron electos para cargos legislativos, los sabios analistas políticos no han parado de decir que se privilegia la obediencia, la disciplina y el acatamiento sobre... y ahí está el tema: No dicen sobre qué.
Por ejemplo, hoy Ricardo Kirchbaum nos explica que: La designación de Abal Medina como jefe de Gabinete es, además de una ratificación de que la disciplina y acatamiento es una virtud esencial en ese micromundo, una confirmación de que la construcción de un espacio propio, independiente del “pejotismo” , sigue viento en popa. El autor de la nota imagina un montón de otras cosas sobre cómo será la sucesión de Cristina -en 2015- y da todas las alternativas que se le ocurren para no errarle en ninguna. Aún así, creo que no va a acertar ni en media.
La verdad que no se entiende muy bien qué es lo que pretenden estos muchachos cuando dicen cosas como estas. ¿Quieren que nombre a un fulano al que no conoce como Jefe de Gabinete? ¿Quieren que lo ponga a Jorge Altamira en algún ministerio? ¿O a Elsa Combes? ¿O tal vez esperaban un cargo para el Changui Cáceres? ¿El ministerio de educación para el profe Miguel Del Sel? ¿A Hugo Storero en lugar de Julio De Vido? ¿Quieren que Rogelio Alaníz sea secretario de medios? Me pregunto si ellos en el lugar de Cristina no pondrían gente de su confianza en los cargos.
No está demás recordar que los votos los sacó ella, y si bien podrá decirse que fueron producto de una gestión, y que esa gestión estuvo también a cargo de un ministro o secretario, a la primera que se ataca cuando algo sale mal es a ella. Entonces es obvio que deba cuidarse o protegerse de esta manera a la vez que buscar a alguien que sirva.
Es notable como la gente de Clarín extraña las reuniones de gabinete en las que alguien de educación salía a contarles cosas del ministerio de economía, o uno del ministerio de salud buchoneaba a su colega de relaciones exteriores, además de tener rotos todos los puentes de información desde adentro del gobierno luego de la salida de Alberto Fernández.
El célebre jurista de nuestra ciudad José Benaglia, con su habitual paciencia, buen humor, tono calmo y monocorde, nos explicaba en una de sus clases particulares de los lunes: "Los ministros tienen que ser escencialmente políticos; si saben algo del tema mejor, pero políticos militantes. Si yo gobierno le digo al de economía, 'vos andá y juntame plata que yo tengo que gobernar y hacer política'. Sería como mi contador. Si me pregunta cómo hacer eso, lo rajo, y si jode a los pobres también. Y no me rompan las pelotas con que tienen que ser técnicos recibidos en la universidad de la recontracajeta de su putísima madre porque eso eso una recontrapelotudez que al que me lo sugiera lo abro al medio con este cuchillo..." A veces el doctor Benaglia se apasiona y explica las cosas de manera muy teórica.
4 comentarios:
El de abajo de la foto sos vos?
No, yo soy el que está galopando. no se nota por la peluca rubia, pero soy yo.
Qué lindo! "In memorian" del Dr. Benaglia
Si va Storero en lugar de De Vido en la reputa vida se vuelve a inaugurar una obra.
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