Ponele que me agarrás flojo. Ponele que te acepto que Guillermo es un patotero.
Ponele que también te acepto que tiene malos modales.
Y ya que estamos, ponele que hasta te acepto que anda enfierrado.
Ahora yo te pido a vos que reflexiones.
Después de la asamblea del otro día -en la que estuvo frente a los "nenitos" que manda Clarín y La Nación- ahora le toca arreglar el quilombo de los combustibles y hasta a lo mejor hay que salir con la ley de abastecimiento.
¿Nunca una alegría en el cargo de Secretario de Comercio Interior?
¿Siempre te toca bailar con la más fea?

1 comentario:
Ah la mierda che! No le conocía la cara a Rosarito... Jodida eh?
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