17/11/15

Scioli habla de política, pavotes

Estoy conmovido por la repercusión del beso entre Macri y su esposa al finalizar el debate del domingo. No es para nada curioso que se hable casi lo mismo de eso más que de lo que se dijo. Es que algunos siguen anclados en otros tiempos y le llama la atanción lo que han denominado "el grado de agresividad de Scioli".

Al respecto conviene leer las impresiones de Morales Solá de hoy: ¿Qué Daniel Scioli quedará en la memoria colectiva? ¿El hombre que durante 12 años trabajó como un orfebre el perfil de un político amable, distinto de las formas del kirchnerismo? ¿O el último Scioli, el candidato presidencial capaz de sembrar un miedo injustificado, de golpear sin piedad sobre su rival, con quien mantenía una amistad de 30 años?

¿Qué lleva a Morales Solá tratar de ubicar en el papel de víctima de un furibundo ataque a Macri? ¿Si tanto les preocupan las formas y los golpes a su rival, por qué oculta que Macri trató de cínico y autoritario a Scioli?

La respuesta a estas dos últimas preguntas en bien sencilla: Scioli habló de política en el debate como lo viene haciendo en la campaña. Eso los descoloca. Prefieren hablar de otras cosas, como besos, corbatas, carteras, si se nombró a alguien o no en un discurso, o cadenas nacionales. En una palabra, FORMAS.

Cuando aparece alguien que los invita a hablar de cuestiones de FONDO se sienten atacados. Son muy básicos porque no resisten no ya un debate, sino una charla sobre política.

Scioli durante mucho tiempo fue, en cuanto a las formas, muy parecido a Macri. Iba al programa de Susana Giménes, al de Tinelli o al de Mirtha Legrand a hablar de cualquier cosa, menos de política. Esa es la imagen que compraron por lo que cuando ahora habla solamente de política dicen desconocerlo y que se trata de alguien que ha cambiado -para mal- influído por el Kirchnerismo.

Desde que es candidato los medios dominantes han tenido que prestar atención a lo único que se dedica Scioli y a sus únicas manifestaciones. Scioli en campaña habla de política. Por eso se crispan. De la misma manera que los crispa Cristina, pero más los deja impotentes que Macri no pueda contrarestar lo que le dicen.

Ellos siempre fueron felices hablando de ropas, partidos de golf, bijouterie y otros besos como este que sigue y que se parece mucho al de la foto de arriba.