9/11/15

Problema y subproblema

... La clave se encuentra en que mientras el PRO plantea una campaña alegre, divertida, positiva, cocacolera, pastorizada (en términos de tele-evangélicos) y pasteurizada (sin contenidos ideológicos), el peronismo se encierra en la exigencia de reconocimiento de lo hecho pasado y en el terror hacia el futuro. En este sentido resulta interesante mirar la película ... Salvando las distancias políticas, ideológicas, económicas, etcétera, etcétera, la cuestión se halla en descubrir por qué lo viejo (el neoliberalismo) está hoy convertido en la novedad y por qué el cambio (el kirchnerismo) se visualiza en muchos sectores como lo estatuido. Esa es la principal operación mediático-cultural que realizó la derecha en los últimos meses.

Un subproblema es que la apelación afectiva a lo nuevo, al desgaste, al descontento, parece inutilizar los argumentos de tipo racional-político. Ni la enumeración de los miles de logros realizados por el kirchnerismo en la última década ni la mentada "campaña del miedo" ... hacen mella en el electorado macrista o potencialmente macrista.

Es por esta cuestión que la dirigencia peronista, más allá de sus diferencias, debe estar a la altura de las circunstancias. Nada que no sea la unidad del movimiento nacional debe prevalecer antes del 22 de noviembre. Ni el kirchnerismo, ni el sciolismo ni la Liga de Gobernadores, la CGT o los sectores peronistas dentro del massismo pueden faltar a la cita: COMPLETO