22/9/15

- Ay, no sé si polarizar o no polarizar... - ¡Polarizá gil, polarizá!

"Ningún candidato llegó
al 40% de los votos"
Máximo Kirchner, luego de las PASO
Previo a las elecciones PASO presidenciales -hablo de cuando casi todos los peronistas éramos candidatos- uno de los argumentos que más se utilizaba para atraer el voto hacia Scioli era más o menos este: "un candidato K polariza y sólo puede conseguir los votos del Kirchnerismo. En cambio Scioli trae votos desde afuera"

Llegaron los "baños de humildad" para todos y todas. Quedó Scioli. Para vice eligió a Zannini, un K. Muy K. Recontra ultra K. A partir de ahí dejó de hablar de generalidades y empezó a reivindicar en cuanto acto pudo todos los logros del gobierno, pero esta vez sin tibiezas. Hizo todo para ser creíble para los K.

Es verdad que los que estamos en el espacio nunca le habíamos prestado mucha atención y a lo mejor el tipo ya lo venía haciendo. Habría que ver eso. Pero lo cierto es que empezó, no digo a encantar a los K "que jamás lo hubiesen votado", pero sí a desencantar a los Anti-K que iban a votarlo porque "con él se terminaba la confrontación", entre otras cosas.

En términos discursivos Scioli es hoy la continudad perfecta del Kirchnerismo. Insisto, en términos discursivos. Hay que verlo andar. El discurso de ayer de Scioli fue muy bueno y en esto de verlo andar vimos que en la campaña se nos aparece en el acto un tipo como Eduardo Buzzi.

A nadie hace falta explicarle que Buzzi fue un conspirador en contra del gobierno de Cristina desde la 125, a partir de la cual se dedicó a defender los intereses de quienes habían sido sus históticos enemigos, aliándose a ellos (hablo de la Sociedad Rural o la CRA) para esmerilar no ya al gobierno sino el sistema democrático, y terminar festejando junto a Cobos un voto no-positivo.

Es ahí donde resulta molesta e imbancable la presencia de un tipo como Buzzi en un acto del peronismo. Sólo se puede decir a favor de esa presencia que tenemos un voto más. Sólo uno. Buzzi hace rato que no representa a la Federación Agraria ni es más directivo. Los gorilas que se entusiasmaron con su figura porque adversaba con el gobierno nacional hoy deben estar más que desencantados.

Su última actuación política había sido en Santa Fe dentro del partido de Massa en el que se presentó a las PASO como pre candidato a gobernador y perdió con el impresentable Oscar 'Cachi' Martínez. Finalizada esa elección hasta renegó de haber participado de ese espacio y no trabajó -como hubiese correspondido- para sumar sus votos a los de quien le ganó.

Hoy Buzzi no es más que pasado. Un pobre tipo en busca de alguien que le arrime una moneda o un cargo. Lo que preocupa es que haya compañeros como Julián Domínguez que, según dice Buzzi, lo inviten a participar de un acto al que no se lo debería haber invitado.

Scioli vs. Los Sciolistas
Lo que preocupa también en esto de verlo andar en campaña son los "Sciolistas", y no tanto Scioli. Mientras los Sciolistas siguen repitiendo que se viene un peronismo de buenos modales o un cambio en el que no va a haber más confrontación, Scioli aprendió el libreto Kirchnerista como el mejor y lo recita con precisión.

Creo que entendió que sólo puede sumar polarizando, radicalizando, en una palbra más correcta, Kirchnerizando aún más su discurso y no haciéndose el "Roberto Carlos" en busca del millón de amigos, o el "Simón el agradable" como lo bautizara Artemio López.

Scioli fue el primero en entender por donde va la cosa. Lo entendió a fuerza de votos. No llegó al 40% a pesar que todos los Sciolistas decían (y erróneamente siguen repitiendo) que Scioli trae los votos que el Kirchnerismo expulsa. Va quedando claro por lo menos que una cosa es Scioli y otra los Sciolistas. Los votos de lo que llaman afuera no existen, salvo unos muy poquitos con Massa y Macri que se van a quedar ahí más por desencanto que por convicción.


Aclaración para suceptibles: Tengo ganas que Scioli saque más votos que los que sacó Cristina, ese 54,11%, y que el segundo saque menos que los que sacó Binner (17%, o poco menos) porque eso va a demostrar que durante estos 12 años no se hicieron tan mal las cosas. Más que un mensaje para adentro me interesa el que damos hacia afuera. Hoy estamos lejos, pero no es imposible.