15/2/16

Nace un nuevo agravio: "Tenés menos rock y zurda que Durán Barba"

Al buenazo de Durán Barba se le da por escribir de música, más especificamente de rock y, bien tribunero, expresa algunos de sus gustos. Automáticamente dan ganas que a uno le empiece a gustar Chayanne, Tan Biónica, Meta Guacha, Dread Mar I, Pimpinela, y mucho más sólo para no coincidir con semejante esperpento.
Leamos, tal como acostumbramos, sin dejarnos llevar por la pasión:
La izquierda y la música
Al principio de los sesenta, los Rolling Stones y los Beatles dieron el puntapié inicial a la revolución de la paz y el amor. 
Al concierto de sus Satánicas Majestades fueron más personas que las que asistieron a cualquiera de las manifestaciones de la última campaña electoral. No les pagaron, ni las llevaron en buses, ni les repartieron choripanes. Hicieron sacrificios de todo tipo para escuchar a sus ídolos. A partir de los años sesenta la música cambió la mente y la vida de los occidentales, y fue la vocera de todas las revoluciones que hicieron volar en pedazos los antiguos viejos. ... Acá no voy a coincidir con Durán Barba. Para mi que los Rolling sí cobraron, y mucho. Puede ser verdad que no hayan llegado en buses, pero seguro que vinieron en avión. Además, en pleno show Jagger contó que Charlie Watts se clavó un choripan con chimichurri en la costanera. Todo mal.
Iniciaron este proceso los Beatles, que a pesar de sus transgresiones fueron los “buenos” que competían con los “malos” como los Rolling Stones, que, envueltos en escándalos por fumar drogas y transgredir las normas sociales, lanzaron Like a Rolling Stone y Between The Buttons, y Sympathy for the Devil, atacando la moral de la época. ... Claro, porque los Beatles no te probaban ni una aspirineta.

En 1968 los Beatles sacaron Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band,  ... Ese disco se publicó en 1967, y los Stones Their Satanic Majesties Request ... y este otro disco también en 1967. Venimos muy mal papi...
... que promovió la leyenda de la vinculación del rock con el satanismo, reforzada después por Black Sabbath y otros conjuntos ... Esa "vinculación" ya venía de antes de la época de Elvis.

Los derechistas elementales Y Boston? creyeron que para terminar con la ética el demonio grababa mensajes que se podían oír reproduciendo al revés los discos satánicos. Parecía raro que alguien que trata de destruir una creación conformada por billones de galaxias se dedique a algo tan tonto, cuando podría comprar una estación de radio para difundir sus perversos mensajes. Muy buena explicación con lógica de derecha.

El poder de transformación de la música anunciada en el Submarino Amarillo de los Beatles se hizo realidad. En una página faltaría espacio para enumerar los cantantes y las bandas que cambiaron el mundo con su música como Pink Floyd, Led Zeppelin, Kiss, Janis Joplin, Jim Morrison, Jimi Hendrix, Bob Marley y cientos de otros artistas inolvidables. Blablabla... llueve sobre mojado.
...
Fueron tiempos agitados. Al empezar los setenta, David Cooper, el gurú de esas revoluciones, vino a Buenos Aires atraído por la mezcla de marxismo freudiano, arte, teatro y locura que aquí se vivía. Le pareció la ciudad más interesante del mundo. Los jóvenes vibrábamos con Charly García, Nito Mestre, Fito Páez, Alma y Vida y la Balada para un loco de Piazzolla. Leíamos con entusiasmo a Marie Langer, Eduardo Pavlovsky, León Rozitchner, Antonio Caparrós. ¡Mirá vos! ¿Así que en los '70 vibrabas con Fito Páez? Raro, porque el primer dicsco solista de él se publicó en 1984. Es cierto que antes estuvo en discos de Baglietto, pero eso fue ahí nomás, en 1982/83.

La izquierda oficial machista, moralista y aburrida dijo que todas eran desviaciones pequeñoburguesas. De su épica quedó muy poco. El socialismo real fracasó estrepitosamente y ningún músico o autor de esos países conservadores aportó con algo a las revoluciones que transformaron el mundo. Coincido. El Rock, como el peronismo, siempre fue maltratado por la izquierda y la derecha. Gracias a ellas vivimos una sociedad que valoriza la vida cotidiana, la inclusión, la libertad y el respeto por la diversidad. Me perdí. ¿Gracias a quién?

Mientras aplaudo a sus Satánicas Majestades pienso que Woodstock dejó huellas más perdurables que la Revolución de Octubre y que a los conciertos de los Stones asistieron más personas que las que leyeron las obras completas de Lenin. El rock fue sin duda otra forma de entender la izquierda, con menos muertes y mucha vida. Metieron una bocha de gente los Stones. Pongamos 70.000 por show. ¿Me va a decir que no hay 210.000 personas en el mundo que hayan leído las obras completas de Lenín? Se le va la mano en la chicana. Es muy pobre.

La izquierda se ha mandado muchas, pero muchísimas cagadas a lo largo de su existencia. Aún así no creo que sea merecedora de que Ud. Don Jaime vanga a reivindicarse como un izquierdista, y menos de los de paladar negro.