20/4/11

Una historia peronista

Muchas veces cuando alguien humilde o pobre llega a lugares importantes, pongamos diputado, intendente, concejal, u otro cargo, si es peronista surge una corriente de estigmatización muy gorila, y que tiene que ver con un odio de clase bastante común en los sectores medios.

Entonces se dicen cosas como "mirá ese negro sorete adonde llegó..."; "a cuántos habrá cagado para estar ahí..."; "y, seguro que ahora se separa y se busca un gatito joven".

Ni que hablar si quien es electo para algún cargo es un trabajador que se dedicó al sindicalismo.


Los peronistas cada vez que "uno de los nuestros" llega a lugares importantes, es como si llegáramos todos. Es una gran alegría y hasta hay pasión en eso. Y tal vez por esa razón sea el partido político que más militantes tiene.


Así que me tomo el atrevimiento de saludar en nombre de todos los compañeros peronistas, la reelección como presidente de la Cámara de Diputados de la provincia del Diputado Socialista Eduardo Di Pollina, quien en otras épocas fuera chofer de Guillermo Estevez Boero.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La verdad Di Pollina, más allá de las diferencias ideológicas, es un muy buen tipo. Y si hay algo a destacar, que no trasciende y es más bien del "mundillo" es que hace 8 años, a partir de Lucho Barrera y hasta Di Pollina, la verdad es que la presidencia de la Cámara de Diputados estuvo siempre en manos de MUY BUENOS TIPOS. Entonces vaya mi saludo para Eduardo.

gato d dijo...

Ja ja ja genial!!!!!