
Me dirijo a usted, Payaso Barricada, para saludarlo y de paso cañazo, para presentarme.
No nos conocemos, pero le diré que a través de tantos siglos de vida he sido entrenado para el combate. Recuerdo borrosamente el primero en que actué como comandante de las fuerzas terrestres de Gilgamesh contra los gigantes venidos de las estrellas y sus máquinas voladoras, allá por el 2650 a.C. y junto a Enkidu que también venia de las estrellas con máquinas voladoras, logramos vencer a los enemigos del rey de URUK.
A partir de lograr la inmortalidad junto a Gilgamesh combatimos en muchísimas guerras, defendiendo siempre causas justa y a favor de los oprimidos, en las termopilas nos dieron la orden de retirarnos antes de que cayera nuestro último hombre, para que contáramos al mundo la heroica resistencia de aquellos trescientos héroes. Allí nos separamos con mi rey y cada uno tomo su camino.
Por el año 450 a.C. asesoré al general Sun Tzu cuando escribió "El arte de la guerra". También estuve junto a Scipion el africano haciendo el relevamiento de los pasos en los Alpes para nuestra fuerza de elefantes. Y así combatiendo contra los poderosos llegue al río de la Plata, más o menos por 1809. Me hice amigo de un pibe llamado Mariano Moreno y gracias a esta amistad conservo el mote de zurdo y a veces de mierda hasta la actualidad.
Hasta en el peronismo me supieron llamar infiltrado comunista por abrazar la causa de la tendencia revolucionaria del peronismo. En la actualidad colaboro asesorando al chivo Rossi, a Jorge Fernández y a Martin Gainza, pero lo hago en la clandestinidad para no descalificar a los asesores oficiales. Son buenos muchachos pero le faltan muchas materias para que sus opiniones sean tomadas en serio.
Esta sintética introducción espero que sirva para forjar una amistad entre usted y yo.
Pronto tendrá novedades mías que espero publique.
ELMER VAN HESS
Identidad tomada a fines del siglo XIX
Identidad tomada a fines del siglo XIX
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