11/11/10

Él

En 1944 Perón era todavía Vicepresidente y continuaba la
Segunda Guerra Mundial. Un grupo de dirigentes nacionalistas
concurrió a su despacho para plantearle
que
la Argentina debía abandonar la neutralidad, aliarse
de inmediato
con el Eje y declararle la guerra a los EEUU.
Perón escuchó la propuesta sin abrir la boca y
liquidó la reunión
con una sola pregunta:
¿Y si ganamos qué hacemos?


Del libro "La chispa de Perón",
de Fermín Chávez.


No me canso de sorprender por lo mal que se lo "lee" al Lole cada vez que hace o deja de hacer algo.
Hoy apareció un comunicado en que dice que se aleja de la conducción del Peronismo Federal pero que seguirá participando del espacio.

Al segundo y medio de su publicación aparecieron los análisis aprendidos en el manual escrito vaya uno a saber por quién, según el cual a determinada acción de un político corresponde describirla de determinada manera. Son realmente insufribles.

Dejo de lado en esta queja los chistes de pizzería que le adjudican una eterna vocación de segundo, y que están bien para una chicana a un reutemannista, pero que nada aportan.

Reutemann es incomprensible para muchos santafesinos incluídos aquellos que lo votan. Nadie puede predecir su próximo paso, o es que ¿Alguien se atrevió a vaticinar este comunicado de hoy y yo no me enteré?. Para mi consuelo resulta mucho más incomprensible es para aquellos que no viven en Santa Fe.

Cuesta mucho -y hasta duele- explicar cómo en el cordón oeste de la ciudad (que resultó el más perjudicado por la inundación que ocurrió durante su gobernación) fue el ganador de las elecciones que lo llevaron a ser reelecto Senador, y que inspiraron al Gobernador Binner a hablar del síndrome de Estocolmo de los santafesinos.

Reutemann es una persona que piensa primero en él. No existe en su cabeza otra prioridad que él y su supervivencia. Es inevitable en este punto hacer una transpolación: Hace exactamente lo mismo que hacía como corredor de autos, cuando por más que tuviese un equipo, con ingenieros, técnicos, mecánicos, publicistas, etc., el único que corría el riesgo de estrolarse por una mala maniobra era él mismo. Si se acepta esto no es difícil concluir que cuida su carrera política como cuidaba su vida en las carreras. Y yo no encuentro con qué rebatir este argumento.

Cuando la 125 Reutemann pensó en él. En realidad en los votos que perdería al apoyar la medida, pero en definitivas solo en él. No era la política, ni el modelo, ni mucho menos la ideología, ni siquiera el porcentaje de las retenciones. Tenía bien en claro que Cristina había ganado con votos de aquellos sectores que en ese momento se oponían a la resolución.

Antes de eso había apoyado casi todas las medidas del gobierno, pero no por kirchnerista, ni por disciplina partidaria, o por sentirse parte del peronismo. Ninguna de las cosas que votó acompañando al gobierno lo afectaron en forma personal.

Pensó y piensa en él. A veces piensa en sus votos, porque considera que los votos son de él y no del partido o atraídos por algún dirigene que se los consigue. Algo de razón tiene.


Se le adjudica haber dicho en una de las reuniones del P.F. que "la elección se puede ganar; el problema es que después hay que gobernar", y esto que para la mayoría de nosotros hasta puede ser un buen chiste, en él no lo es. Realmente piensa y siente eso.

Más allá de la clásica tensión entre deseos y realidad, es justo reconocer que es un tipo responsable y no un improvisado.

Bien podría haberse anunciado candidato a presidente hace ya rato y todos los "federales" le estarían detrás, sería tapa de Clarín todos los domingos, los empresarios hablarían de un hombre que garantiza la seguridad jurídica, los ruralistas estarían hablando de previsibilidad para las cosechas, Grondona y Morales Solá dejarían de escribir la palabra crispación en sus columnas, etc., pero muchos etcéteras. Sin embargo no lo hizo y nadie puede explicar con certeza por qué.

Es sólo él, preguntándose ¿Y si ganamos qué hacemos?.
O tal vez es él que ahora no ve tan clara la victoria.
No hay mucho más que eso.
Es sólo él.

3 comentarios:

Ingeniero chofer de Taxi dijo...

me hizo acordar una entrevista que vi del lole hace un tiempo que le tiraban flores los hijos de puta y las preguntas estaban orientadas para dejarlo bien parado, en ua parte decian "y usted a que velocidad manejaba? como a 200 km/h? hay que saber tomar deciciones rapidas para manejar tan rapido, hace lo mismo con la politica?"
en fin, una manga de inundadores hijos de un vagon de ferrocarril cargado de putas

Jorge dijo...

Excelente pintura del personaje.
Como santafesino me pregunto como es posible que una bazofia de esta calaña haya podido convertirse en un referente político de peso.
Hay algo muy enfermo en la sociedad santafesina, yo ya no tengo amigos y a los parientes los he mandado a la puta que los parió.

Anónimo dijo...

Viejo no digas ganzadas si no sos de santa fe, informate mejor...
Reutemann no inundo la ciudad es un delirio pensar eso, pero bueno no me extraña que delires con semejante blog